viernes, 17 de octubre de 2014

3era Charla de Seguridad Mes Octubre

Aprender a escuchar




En una entrevista para una importante revista, un periodista preguntó a un Presidente Ejecutivo de una exitosa empresa  ¿Cuál considera usted como la virtud principal que debe tener un jefe?

La respuesta del ejecutivo fue inmediata. “Saber escuchar” y agregó entonces “ser capaz y tener muchas habilidades como profesional de negocios, pero escuchaba muy poco a los demás. En la actualidad, hago todo lo contrario hablo lo justo y lo preciso y escucho a los demás.

¿Qué es saber escuchar?

Precisamente, saber escuchar con respeto e interés en lo que dicen las demás personas, es captar todo lo que dicen los demás.. Es concentrarse en lo que dice el otro y no en nuestros propios argumentos o ideas. Es estar atento a las señales no verbales, a los gestos y al tono de voz. Saber escuchar, significa escuchar con esfuerzo; es no interrumpir al otro, es obligarse a escuchar mientras el otro habla, en vez de preparar en la mente una nueva cantidad de argumentos que conducen siempre a un monólogo absurdo e improductivo.

Saber escuchar, es refrenar la inclinación a siempre hablar más que los demás y a llenar con palabras todos los espacios. Es ser empático para entender lo dijo la otra persona, lo que quiso decir y porqué dijo lo que dijo. Muchas veces sólo es cuchamos lo que se dice, pero no las razones por qué se dice algo.

En este caso, el no saber escuchar conduce inevitablemente a la pérdida del recurso más valioso, que son las ideas, el conocimiento, las aptitudes e incluso el talento de las personas que se derrocha simplemente, porque muchos gerentes no saben escuchar y terminan sólo oyéndose ellos mismos.

 “Por qué fracasan los gerentes” hay una frase muy importante:”Muchos gerentes comparten una debilidad humana muy común, que es la de ser malos oyentes”.

¿”Saben escuchar” a su jefe directo, a la línea de mando en general, a sus compañeros de trabajo? que en muchas ocasiones sus opiniones y consejos son muy valiosos y ayudan a ser mejores.

Si no  han aprendido a escuchar, aún están a tiempo de hacerlo, ya que si no se hace es porque se olvida que la verdadera comunicación descansa en dos partes fundamentales:

Saber hablar y comunicar algo y saber también escuchar

. Esto significa que la comunicación es un proceso con una entrada y una salida para que el proceso tenga éxito y se logren los resultados esperados. En la entrada, tenemos lo que decimos a los demás y en la salida está lo que los demás dicen o nos responden.

La comunicación se construye y se comparte entre un emisor, ustedes y un receptor; las demás personas.

Sin duda, que el aspecto más crítico en el papel de un líder, es la manera y los métodos que utiliza para comunicarse con su gente; y siempre la parte más productiva de su misión son los momentos en los cuales escucha a los demás. Porque para motivar, para persuadir y para conducir eficazmente, hace falta:

“Saber escuchar y la clave para saber escuchar e simplemente ¡querer escuchar a los demás!








viernes, 10 de octubre de 2014

2da Charla Mes Octubre

SU ESTADO DE ANIMO



Mucho se habla de estrés y de los daños que provoca en la salud y el aumento de los riesgos de seguridad que lo acompañan. Es un hecho que alguien que no maneja adecuadamente el estrés tiende a accidentarse con mayor frecuencia y gravedad al igual que sufre de mayores problemas en su salud.

Pero no solamente el estrés aumenta los riesgos a la salud y la seguridad. En general, cualquier estado de ánimo mal manejado es un detonador de los riesgos. Veamos algunos casos que podemos reconocer con solo mirar a nuestro alrededor.

La tristeza

No son pocas las personas que ante una tragedia se hunden en la tristeza. La muerte de un ser querido, la pérdida de un negocio o cualquier otro inconveniente profesional producen tristeza

La alegría extrema

La alegría también tiene sus riesgos. Esto se puede ver casi que a diario en las noticias y desafortunadamente, también en ocasiones con las personas cercanas: El caso típico, son las fiestas de celebración. Un cumpleaños, la celebración de un negocio, la compra de una casa e incluso ganarse la lotería también son ocasión de accidentes. ¿O hay alguien que no haya oído de la tendencia a consumir alcohol en estas fiestas?

Las emociones anteriores, como algunas otras aumentan los riesgos, porque en primer lugar distraen. Una persona que está pensando en otros asuntos diferentes a la máquina que opera, a la obra en la que se encuentra o a la calle que cruza definitivamente aumenta el riesgo de sufrir un accidente o de involucrar a los demás en él. Y por otra parte, muchas personas tienden a anteponer sus sentimientos a su razón ante algunas circunstancias.

Los sentimientos son parte de la naturaleza. De ninguna manera se puede pretender dejar de sentir. Lo importante es tener conciencia de lo que se siente y cómo los sentimientos pueden afectar, para así tomar mayores precauciones, o de ser necesario, detener las actividades, antes de crear un problema mayor.





viernes, 3 de octubre de 2014

1era Charla Mes Octubre

El proceso de aprendizaje de la seguridad no termina nunca





Para un trabajador después de haber permanecido durante muchos años en un mismo puesto sin sufrir ningún accidente laboral, es algo muy común, sentir que ha adquirido mucha experiencia en su trabajo y conoce por lo tanto, bien los elementos, equipos, instalaciones y herramientas que componen su lugar de trabajo, que muchas veces, piensa que no necesita más entrenamiento e instrucciones, “si durante tantos años nada le ha ocurrido.


Si bien es reconocible su gran experiencia de trabajador veterano y su trabajo es muy familiar, hay estudios que demuestran que, los trabajadores más experimentados y antiguos, que nunca tuvieron un accidente del trabajo durante más de veinte años de trabajo, necesitan recordar regularmente lo esencial que es
Trabajar con seguridad.


Hay casos reales de personas que trabajaron durante veinte años o más, sin sufrir un solo accidente, y un día se lesionaron gravemente incluso un mes o una semana antes de su jubilación y de retirarse de la empresa.


Relato de un buen trabajador que había sido seleccionado en una planta, tras muchos años de servicio, para ser ascendido. Su récord de desempeño y responsabilidad no dejaba lugar a dudas, ya que tenía un desempeño excelente.


Se hizo respetar inmediatamente por sus subordinados e incluso por sus superiores. Nadie podía imaginar que ese mismo supervisor podría llegar a violar conscientemente una norma de seguridad en el trabajo, pero al paso del tiempo, ese supervisor experimentado, bien entrenado considerado por sus subordinados como un modelo de de jefe, llegó a cometer un error que fue clasificado como “actuación temeraria e irresponsable”.

En su departamento de trabajo había una máquina que se atascaba con bastante frecuencia. En todas las máquinas del área, había colocado un letrero de precaución que decía: “Atención, parar, desconectar y bloquear la máquina antes de aceitar, limpiar o reparar”. Naturalmente, estaba entendido que si la máquina llegaba a atascarse, había que pararla y desconectarla, bloqueando el interruptor con candado y colocando una tarjeta de advertencia. Pero, con todos los conocimientos y experiencia de años como electromecánico, llegó a creerse, obvia-mente, que podía correr un riesgo innecesario.


Una máquina se atascó y el supervisor que estaba apretado de tiempo para completar una orden de trabajo urgente, hizo caso omiso de lo que decía el letrero de seguridad colocado en la máquina sin desconectarla, ni bloquear el interruptor y ni siquiera detenerla, metió una mano para extraer la pieza que estaba atascada, pero, desgraciadamente, sus dedos fueron atrapados entre unos rodillos, y en pocos segundos su mano quedó totalmente triturada. Le tuvieron que amputar la mano hasta arriba de la muñeca. El supervisor, con una experiencia de años, con sólidos conocimientos de seguridad y siempre respetuoso de la vida humana, desobedeció una norma básica que había enseñado y recalcado en muchas ocasiones a los demás trabajadores. Dejó a un lado, en un momento esencial, toda la sabiduría obtenida a través de todos sus años de servicio en la planta.


Abandonó durante algunos segundos la importancia de la seguridad y de la prevención de los riesgos operacionales, y se accidentó gravemente. Las consecuencias del accidente fueron graves.

¡Y pensar que fue el único accidente que tuvo en su vida laboral de más de 40 años de servicio!

¿Qué por qué hizo lo que hizo?.... no se puede decir, porque él nunca lo dijo. Es muy posible que en un momento de tentación, ante la urgencia, apuro y presión que sintió para completar el trabajo que necesitaba, hiciera algo que quizás no estaba muy convencido de que era algo inseguro, porque quizás lo había hecho muchas veces antes, sin medir las consecuencias, sin importar el peligro y los riesgos, violó una norma y regla de seguridad que advertía las medidas de prevención y de control para actuar con seguridad en la máquina y como consecuencia, perdió su mano derecha para siempre.


Como demuestra el caso de este accidente, pese a toda la experiencia que se pueda tener, pese a la cantidad de años que se trabaje en el mismo puesto de trabajo o en la empresa, pese a todo, somos seres humanos y requerimos de herramientas que nos ayuden a protegernos todos los días, en este caso necesitamos estar siempre alertas sobre los peligros que nos rodean y prevenir el riesgo.


Se necesita recordar que las normas y que las reglas de seguridad vigentes en todas partes de nuestra área de trabajo, a veces en forma de letreros, recuerdan una regla de seguridad que debemos respetar siempre, sin importar la edad, ni los años que llevemos en el área de trabajo, como vemos, un segundo es suficiente para producir un accidente que tengamos que lamentar durante el resto de la vida.


Todos necesitamos recordar las instrucciones, los letreros, señales, las normas y los procedimientos de trabajo seguros que nos ayudan y recuerdan que hagamos un trabajo bien hecho, durante toda nuestra vida laboral. Por mucha experiencia que tengamos, o por años que hayamos trabajado sin tener accidentes, pensemos que el proceso de aprendizaje de la seguridad no termina nunca




viernes, 26 de septiembre de 2014

4ta Charla Seguridad Mes Septiembre

VIGILE SUS PASOS

     
                             



Se habla de muchas cosas en el pasado tocante a temas de seguridad concretos, uno de los temas y  de carácter muy general, que es: "cuide sus pasos".
Uno de los temas más simples y no tiene nada que ver con cosas diferentes a mirar por donde se camina.

Parece una cosa tonta. Todos caminan desde chiquitos, desde un año o cosa así. Se obtuvo golpes y resbalones mientras se aprende. Para estas fechas esta claro que se sabe caminar. Pero hay un número sorprendente de personas que se lesionan al caminar. Se resbalan, se tropiezan, se enredan, pisan cosas, caminan por donde no deben, como los niños cuando están aprendiendo.

No hay ninguna razón para tener accidentes al caminar, sin embargo, suceden. Es conveniente, ver algunas reglas simples, de sentido común, para caminar con seguridad.

1°. Fíjense que no haya agua, aceite u otros líquidos en el piso. Si ven combustible, aceite o grasa derramada, pasen por un lado. Si por algún motivo la pisan, límpiese las suelas de los zapatos, luego limpien la mancha de manera que la próxima persona no se rompa la nuca en un salto mortal! Sean particularmente cuidadosos en las duchas, donde los pisos están siempre húmedos, pisen con cuidado y no dejen el jabón en el piso.

2°. Fíjense en los pisos defectuosos. Miren si hay tablas levantadas, puntillas o piedras que sobresalen, pernos o tornillos en el piso. Los pisos deben estar siempre libres de todos estos riesgos, en primer lugar, pero alguien puede resbalarse, por lo tanto, informe las condiciones inseguras, se corrige si está en sus manos y... cuiden sus pasos.

3°. Fíjense en los objetos tirados en el suelo. Pedazos de tubería, alambre, pernos, herramientas, cajas vacías, etc., siempre encuentran alguna forma de situarse en los corredores y convertirse en serios riesgos de tropezones. Evíten y recójanlos para que otros no tropiecen. No los tiren de una patada a cualquiera otra parte, pues seguro que irán a estorbar allá. Échenlos a la basura.

4°. Volteen despacio en las esquinas. Este consejo es válido no solamente para los chóferes, sino también para los peatones. Uno nunca sabe quien viene o quien va en vía contraria: una persona con una carretilla, alguien con un tubo, etc. Disminuya su rapidez y eviten un choque.

5°. Tengan cuidado con las escaleras, subiendo o bajando. Usen el pasamanos, de manera que puedan agarrarse a algo en caso de tropezar. Caminen despacio. No lleven objetos que les impida su visión. Si un objeto es muy grande, muy pesado o muy voluminoso para llevarlo cómodamente, consiga ayuda para subir o bajarlo por las escaleras.

6°. Camine siempre por los pasillos. Los atajos de un corredor a otro, siempre están obstruidos por maquinaria y material almacenado. Si no sufre dificultades, por lo menos puede interferir a la gente que está trabajando. Y en lugar de ganar tiempo probablemente lo pierde trepando sobre cosas y bordeando los obstáculos. Observe los avisos y cuando le indiquen que no pase por allí es porque existe algún peligro. Estos avisos se colocan para su protección.

7°. Cuando esté trabajando cerca de cargas suspendidas, mantenga sus ojos para ver hacia dónde va la carga y hacia dónde va usted también. El peligro existe encima y abajo, por lo tanto sea doblemente cuidadoso.

8°. Tenga cuidado con sus pasos cuando trabaja cerca de pozos, excavaciones, huecos y muelles de descarga. Una caída aquí es más peligrosa porque hay una mayor profundidad antes de tocar fondo. No brinque de un nivel a otro, esto puede ocasionarle una seria lesión en la rodilla o el tobillo.

9°. Sobre todo, camine... no corra. El límite de velocidad permitido aquí es el de un paso vivo. Andar más rápido es quebrantar el reglamento. Es el viejo asunto de accidentes que ocurren cuando se trata de salvar unos pocos segundos. La empresa  no necesita economizarse esa clase de tiempo que puede causar la ausencia de un trabajador por un mes, una semana o aún un día.

No hay nada técnico ni complicado en esto de caminar con seguridad. No se a dicho nada que  no conozcan. Esto sólo ha sido un recordatorio. Vigile sus pasos, fíjese por dónde camina





viernes, 19 de septiembre de 2014

3era Charla de Seguridad Mes Septiembre

¿Qué se entiende por Mecánica Corporal?



Es muy importante mover y trasladar correctamente personas y cosas para evitar sufrimientos en la columna vertebral, lesiones y fatigas innecesarias. Los esfuerzos físicos realizados con técnicas incorrectas ocasionan un elevado número de accidentes profesionales (patologías invalidantes que afectan al estado cinético de la persona).

Aunque no existe ningún método infalible, estos riesgos profesionales se pueden minimizar conociendo los principios de la mecánica corporal y memorizando técnicas psicomotoras, suficientemente evaluadas como para aceptar su validez, que permiten adquirir la habilidad necesaria y elegir los movimientos adecuados.

Se entiende por mecánica corporal el uso coordinado y eficaz de las diferentes partes del cuerpo con el fin de lograr el movimiento y mantener el equilibrio, de modo que la fatiga sea mínima y se prevengan posibles lesiones.

Todos nuestros actos entrañan un cierto grado de coordinación de varios sistemas corporales para poder ser realizados. Esta coordinación implica que huesos, músculos, articulaciones, sistema nervioso y otros, han de funcionar en íntima conexión para conseguir realizar la actividad que se desea. Sin embargo, no somos conscientes de esta armonía orgánica, aunque muchos de estos actos los realizamos de un modo automático o inconsciente tras un periodo previo de aprendizaje ( durante la infancia). Si estas habilidades motoras se perfeccionan, estaremos influyendo positivamente sobre nuestro estado de salud.

Los elementos básicos de mecánica corporal son:

·                     Alineación corporal (postura), “cuando el cuerpo está bien alineado, se mantiene el equilibrio sin tensiones innecesarias en articulaciones, músculos, tendones o ligamentos”.

·                     Equilibrio (estabilidad) “Es el resultado de una alineación adecuada”.

·                     Movimiento corporal coordinado “implica el funcionamiento integrado de los sistemas músculo esquelético y nervioso, así como la movilidad articular”.

Pasos Esenciales:

Para sentarse correctamente:

1.            Coloque los glúteos de modo que se apoyen contra el respaldo de la silla. Así la base de sustentación la constituyen las tuberosidades isquiáticas y no el sacro, cosa que facilita el correcto alineamiento de la columna vertebral.

2.            Plante bien los pies sobre el suelo formando un ángulo de 90º con las piernas.

3.            Flexione un poco las caderas para que las rodillas queden más altas que las tuberosidades isquiáticas, a fin de reducir la distención de la región lumbar. 

4.             Flexione un poco la columna lumbar para mantener la curvatura natural y evitar distención de los ligamentos del raquis.


5.            Si la silla tiene brazos, flexione los codos y apoye los antebrazos sobre aquellos para evitar la distensión de hombros.

Para pararse correctamente:

1.            Mantenga los pies paralelos entre sí y separados unos 15 a 20 centímetros, distribuya el peso por igual a ambos miembros inferiores, para reducir al mínimo la tensión excesiva sobre las articulaciones que soportan peso.

2.            Flexione un poco las rodillas, pero no las inmovilice.

3.            Retraiga los glúteos y el abdomen, bascule levemente la pelvis hacia atrás, saque un poco el pecho y haga hacia atrás los hombros.

4.            Mantenga erecto el cuello y la barbilla dirigida algo hacia abajo. (manteniendo la forma de posición militar).

Para caminar correctamente:

1.            Comience desde la posición de pie correcta. Adelante una pierna hasta una          distancia cómoda, inclinando la pelvis un poco adelante y abajo.

2.            El piso debe tocarse primero con el talón, después con la protuberancia que se encuentran en la base de los dedos y por última con estos.

3.            Mientras se efectúan estos movimientos, se adelantan la otra pierna y el brazo, para que de este modo se favorezcan el equilibrio y la estabilidad.


Para empujar y tirar correctamente:

1.            Parece cerca del objeto, colocando un pie ligeramente adelantado como para caminar. Apriete los músculos del miembro inferior y fije la pelvis contrayendo en forma simultánea los abdominales y glúteos.

2.            Para empujar apoye las manos sobre el objeto y flexione los codos. Inclínese sobre él, trasladando el peso del miembro inferior colocando atrás al que está adelante y aplique presión continua y suave.

3.            Para tirar, agárrese el objeto y flexione los codos. Inclínese en dirección contraria a aquel, desplazando el peso de las piernas del frente a la de atrás.

4.            Tire suavemente sin movimientos bruscos, ni sacudidas. Una vez que empiece a mover el objeto, manténgalo en movimiento. Gastará más energía si se detiene y vuelve a empezar.

   Para agacharse correctamente:
1.            Párese separando los pies más o menos 25 a 30 cm. Y adelantando un poco uno de ellos, para ensanchar la base de sostén.

2.            Baje el cuerpo flexionando las rodillas y apoye más peso sobre el pie del frente que sobre el de atrás. Mantenga erecta la mitad superior del cuerpo sin doblarse por la cintura.

3.            Para enderezarse extienda las rodillas y conserve derecha la espalda.

Para levantar y cargar correctamente:





1.            Adopte la posición encorvada en forma directa frente al objeto, a fin de reducir al mínimo la flexión dorsal y evitar que la columna vertebral gire al levantarlo.

2.            Agarre el objeto  y contraiga los músculos abdominales.

3.            Enderece extendiendo las rodillas, con ayuda de los músculos de pierna y cadera.

4.            Siempre mantenga derecha la espalda para conservar un centro de gravedad fijo.

5.            Cargue el objeto acercándoselo a la altura de la cintura cerca del centro de gravedad, para evitar distender excesivamente los músculos de la espalda.


6.            Pida ayuda cuando son objetos muy pesados.