viernes, 22 de marzo de 2013

4ta Charla Mes Marzo



HOY NO ES LO MISMO QUE AYER






 ¿Podemos hoy realizar las cosas tal como lo hacíamos ayer?... Desde luego que no, día a día, tanto nosotros como los métodos de trabajo cambiamos. Estos cambios son necesarios para progresar y desarrollar el trabajo con menos accidentes, en forma más cómoda, y con mayor provecho para todos. No podemos aferrarnos a las formas de pensar y a los métodos que practicábamos ayer y aplicarlos a nuestra vida de hoy. ¿Por qué? Sencillamente pro que la vida de ayer era mucho más simple que la que vivimos hoy. Los trabajos industriales son muchos más complejos cada día por lo que el concepto de prevención de accidentes se ha desarrollado a tal punto que necesitamos conocerlo completamente para poder evitar accidentes.
Siempre es bueno recordar los tiempos pasados porque muchas de las normas y métodos que se practicaban ayer pueden servir de experiencia e inclusive pueden aplicarse en la industria actual. Pero hay que tener cuidado porque en la actualidad se han incorporado al trabajo gran cantidad de factores y responsabilidades que se desconocían en el pasado. Por ejemplo, hace muchos años los accidentes se consideraban y se aceptaban como algo inevitable del trabajo. Esto nos resulta totalmente absurdo hoy ya que sabemos que los accidentes no suceden espontáneamente sino que son provocados por alguna causa. La actitud que tenían los trabajadores hace muchos años no es la misma que se tiene hoy porque en los  días se preocupa por evitar errores que pueden provocar accidentes y por hacer todo lo posible para reducir al máximo los peligros.
Tal vez no se trabajó el tiempo suficiente en la industria para observar los cambios que se han experimentado. Es fácil tomar en consideración muchos aspectos que antes se pasaban por alto. Por ejemplo, ciertos procedimientos de trabajo y exposiciones peligrosas de algunos trabajadores que se consideran como tonterías, hoy se califica como actitudes inseguras. Desafortunadamente, todavía hay muchos trabajadores que se resisten a cambiar de actitud. Piensan que son mejores y más listos que las normas de prevención de accidentes, las ignoran y no siguen sus recomendaciones. ¿Se conoce a alguien que actúe y que piense de esta forma? seguro que sí.
La forma en que actuamos, en que reaccionamos ante determinadas situaciones y problemas refleja en gran parte la forma en que pensamos y la forma en que pensamos y la forma en que concebimos la vida. si en el trabajo se tiene cuidado, interés, preocupación y atención, se  refleja una actitud segura que es la que se debe adoptar, mantener y desarrollar, no solamente en el trabajo sino en todas las actividades que se realice.  Importante porque la actitud de una persona influye sobre la actitud de otras que le rodean y si esa actitud es errónea, entonces la influencia será negativa.
 Debemos estar pendientes de los peligros que rodean, así como de todo lo que se pueda realizar  para corregir las condiciones inseguras. Debemos siempre seguir y obedecer las normas de prevención de accidentes, ya que al fin y al cabo si sucede algo indeseable el perjudicado será el que cometa el error.
La preocupación por la prevención de accidentes. Si adoptamos esta actitud y constantemente se trabaja para mejorarla, es seguro de que en años venideros se verá claramente el fruto de la misma.
Si todavía no ha empezado a interesarse en la causa de la prevención de accidentes, es hora de que mire al pasado, lo compare con los esfuerzos que se realizan en nuestros días, y se convenza de que ya es tiempo de empezar.

viernes, 15 de marzo de 2013

3 Charla Mes Marzo 2013



El buen ejemplo




Los trabajadores nuevos.  No  saben todavía muy bien lo que pasa en nuestra empresa y no han adquirido suficiente experiencia.
Los trabajadores con experiencia que conocen en general muy bien su trabajo.
Lo admitan o no, son líderes. Puede que no lo quieran ser, pero no tienen otro remedio. Dado que son veteranos y tienen mucha experiencia, los trabajadores nuevos les consideran como sus guías. Se refiere a que van corriendo detrás de ustedes en busca de consejos e información. Es decir que ellos les observan continuamente, se fijan cómo trabajan ustedes y de ello deducen lo que está bien o está mal hecho. ¿Habían pensado alguna vez en eso?
Cuando se comienza a trabajar en una empresa. Se observaba a un trabajador veterano, con más experiencia y más destreza, y le imitaban.
El respeto que ustedes obtienen de un trabajador con menos experiencia produce cierto orgullo y satisfacción, en cierta manera. Es un sentimiento agradable saber que otros les observan y tratan de hacer su trabajo en la forma en que ustedes lo hacen. Pero junto con este sentimiento agradable va un sentimiento de responsabilidad, ya que los trabajadores nuevos no son siempre suficientemente vivos para diferenciar entre los hábitos correctos y los hábitos incorrectos. Ellos saben sólo que ustedes saben trabajar mejor que ellos, de esta manera se considera que todo lo que hacen es correcto.
Donde pueden hacer el mayor bien o causar el mayor mal es en el ejemplo que puedan dar en aspectos de prevención de accidentes.
Por lo general, los trabajadores nuevos tienen un poco de miedo cuando empiezan en su nuevo trabajo. Todo es nuevo, no saben la forma en que se trabaja en la empresa, y no han sido alertados lo suficientemente acerca de ciertos peligros, por lo tanto no están seguros de cómo evitarlos. Por eso es por lo que se fijan, para en esta forma fijar y acomodar su conducta y buscar la solución a su problema. Si ven a personas que realizan trabajo con precisión y que al mismo tiempo son muy precavidos, tratarán de hacer lo mismo y habrá muchas posibilidades de que consigan hacerlo en breve también.
Pero que ven a alguien que no da la mínima importancia a la prevención de accidentes, que pasa por alto las instrucciones sobre este tema; ante esto ellos deducen que se les ha tratado de inculcar la prevención de accidentes simplemente porque no había otra forma mejor de llenar ese tiempo. Seguramente saben realmente lo que están haciendo y que se pueden tomar el lujo de actuar en la misma forma en que ustedes lo hacen sin correr ningún peligro.
Quizás se exponen con demasía a peligros y salen sin embargo de ellos sin ninguna lesión; pero cuando un trabajador nuevo pretenda hacer lo mismo, seguramente se lesionará, ya que tiene menos experiencia en la forma de evitar un peligro específico.
Si destruyen su fe en las normas  y en las instrucciones que les tratamos de inculcar, si les dan un mal ejemplo, les cortan una línea vital y les dejan en cierta forma desamparados y perdidos.
Muchos trabajadores con experiencia  en nuestra empresa dicen que ellos no son los guardianes de los trabajadores nuevos. Nuestra empresa no pretende que sean maestros, simplemente que tengan un poco más de cuidado en actuar más correctamente cuando presientan que un trabajador nuevo les está observando. En este mundo en que vivimos, todo lo que se hace tiene una influencia en aquellos que están alrededor, y cuanto más nos admira y nos respeta una persona, tenemos más obligación de obrar con cuidado sabiendo que nuestra influencia va a ser mayor.
Sé que en nuestra empresa muchos ponen en práctica todo esto pero hay otros, sin embargo, que lo olvidan frecuentemente y siembran un mal ejemplo. De ahora en adelante tengamos todos siempre presente este importante problema.